Hoja de ruta para conseguir nuestros objetivos

Imagen de Heidi Sandstrom
Imagen de Heidi Sandstrom

Inauguramos el primer programa del año de enComunicacion hablando sobre la hoja de ruta para conseguir nuestros objetivos.

Es muy habitual a comienzos de cada año tomarnos un tiempo para plantearnos algunos objetivos en nuestra salud, trabajo, ingresos,….etc.

A veces hacer realidad algunas de estas buenas intenciones no supera las primeras semanas del año. Las olvidamos con la rutina diaria, las posponemos para otro momento o simplemente nos parecen muy difíciles de poner en marcha.

Sentimos que el camino a veces es sinuoso, tiene retrocesos. Otras veces aparecen fuertes “tormentas” que no nos permiten avanzar como hubiéramos querido. Estos y muchos más obstáculos –internos y externos- estarán muy presentes. Los tendremos que tener en cuenta para poner todo el empeño, esfuerzo y coraje del que seamos capaces para llegar a destino.

¿Cómo podemos superar estas dificultades?

La hoja de ruta a seguir sería dar estos siete pasos.

1.- Decidir empezar

Es esencial dar el primer paso. A veces no sabemos muy bien cómo llevar a cabo un objetivo. Si nos empeñamos y vamos a ello, siempre encontraremos la manera y los caminos para hacerlo realidad.

2.- Dividirlo en etapas fáciles de realizar.

No vamos a conseguir nuestro objetivo de manera inmediata. Llevará tiempo. Se trata de hacer un plan con pasos razonables y claramente definidos.

3.- Eliminar las distracciones

Encontraremos excusas y justificaciones para no hacer lo que nos hemos propuesto o dejarlo para otro momento. Será importante reconocer esas distracciones para eliminarlas del camino. Con persistencia y decisión podremos volver a nuestra ruta.

4.- Definir y reservar tiempo concreto

Determinar un plazo de cumplimiento específico para cada etapa de nuestro plan de acción.

5.- Hacernos responsables de nuestros planes

Revisaremos lo que hacemos y anotaremos cuando lo terminamos para saber si cumplimos el margen de tiempo que hemos planificado.

6.- Reconocer las etapas alcanzadas y celebrarlas

A medida que vayamos alcanzando etapas, será muy positivo celebrar lo que hemos conseguido hasta el momento.

Cuando superamos los obstáculos internos y externos, encontraremos la motivación y la máxima ilusión para continuar avanzando y llegar a la meta.

7.- Aceptar el esfuerzo para conseguir los objetivos

Cuando queremos conseguir algo, el esfuerzo puede ser intenso, incluso duro en algunas ocasiones. De ahí que la fuerza de voluntad sea nuestra constante compañera.

 

Si verdaderamente queremos crecer, personal y profesionalmente, necesitamos establecer unos buenos y adecuados objetivos y ser conscientes del camino que debemos recorrer con fuerza de voluntad para alcanzarlos.

 

Vivir la vida

Vivir la vida, este gran tesoro que todos tenemos. De esto hablé en Coaching para ti  dentro del programa enComunicación.

En la última sesión del año a punto de finalizar compartí con los oyentes una historia de vida.

“Una joven profesional con mucho éxito vivía muy entusiasmada con su actividad. Sabía que su trabajo le daba una gran proyección a la imagen de la empresa y también a ella misma. Su excelente labor era reconocida por todos….tanto es así que le daban cada vez más  responsabilidades que inicialmente no estaban previstas para su cargo.

Ella estaba feliz por lo que suponía su trabajo, mientras seguía recibiendo más y más responsabilidades. Su sueldo se mantenía casi igual y también el número de personas en su equipo.

Con todo esto, la vida de esta joven profesional estaba prácticamente ocupada por el trabajo.

Hasta que este esfuerzo desmedido con un estrés muy intenso le provocó fuertes dolores de cabeza. Su salud empeoró y un día acabó en el servicio de urgencias de un gran hospital.

Allí se encontró con episodios de dolor, situaciones muy difíciles de asimilar para una persona tan llena de vida como ella.

Esas imágenes tan fuertes la llevaron a preguntarse cómo había llegado a este punto sin tener apenas energía para levantarse.

En medio de tantas angustias y sufrimiento ajeno, tuvo la fortuna de encontrar una luz esperanzadora. La neuróloga que la trató, le habló con mucha calidez humana dándole esta receta: “Eres joven, con mucha vida por delante, no la malgastes así. VIVE plenamente tu vida”

El consejo de esa doctora es fácil de entender para todos nosotros ¿verdad?

Si esto es tan evidente, ¿por qué tantas personas -y no sólo la joven de nuestra historia- están tan perdidas en la vida y malgastan su tiempo y su salud?

El tiempo que nos toque vivir hay que disfrutarlo, de la mejor manera, independientemente de que las cosas nos salgan bien o mal. Siempre hay que animarse a vivir cada día en plenitud y encontrar un sano equilibrio entre nuestras obligaciones, nuestros afectos y aspiraciones.

En estos tiempos de finales e inicios del año reflexionamos sobre lo pasado y  planteamos muy buenos propósitos. Nos deseamos felicidad, salud, prosperidad, amor, ….!!todo lo mejor!!

Ahora bien, miremos en nuestro interior y pensemos ¿cuánto estamos dispuestos a poner de nuestra parte para hacer que esos deseos se conviertan en algo real? ¿Que esos propósitos se concreten y nos ayuden a vivir una vida plena?

Algún día llegará el final de nuestra vida.

¿Qué reflexión haremos sobre lo que ha sido nuestra vida?

Realmente la vida es un gran tesoro que dura poco tiempo y donde surgen todo tipo de opciones. La primera y esencial, que no podemos dejar de lado, es precisamente “VIVIR LA VIDA”….Este es el camino que espero que cada uno encuentre en su paso por este mundo.

¡!Feliz 2017 lleno de VIDA!!

 

El declive abre paso a un nuevo ciclo

Imagen de Jack Moreh
Imagen de Jack Moreh

Dentro de la sección Coaching para ti del programa enComunicación compartí con los oyentes mis reflexiones personales sobre los acontecimientos que estamos presenciando a nivel global desde hace un tiempo.

Vivimos inmersos en un proceso mundial de cambios: los avances de la tecnología y sus consecuencias en la vida diaria y en el empleo; la explosión del Big Data; la transformación digital; la falta de credibilidad de las instituciones públicas y políticas; la creciente desigualdad social; los ingentes beneficios de las multinacionales en contraste con los despidos masivos de trabajadores;  el avance de los populismos; el desprestigio generalizado de la educación y la cultura frente a la proliferación de lo banal y lo fácil….

Por todo esto creo que estamos en el momento adecuado para hacer un profundo análisis sobre cómo queremos que sea nuestra futura vida en sociedad,  en qué mundo queremos vivir, qué dejaremos a las generaciones que nos sigan…

El caos, la confusión, la desilusión y el hastío son síntomas de finales de ciclo. Y parece que éste es uno de ellos.

Precisamente, en estos momentos es donde más necesitamos pensar antes de reaccionar, analizar pros y contras de las consecuencias de nuestras acciones para evitar caer en situaciones que nos perjudicarán aún más a todos.

Los resultados del referéndum del Brexit, el No al proceso de paz en Colombia, las recientes elecciones en EEUU y más hechos que han sucedido … me llevan a pensar que muchas veces, más de las necesarias, nos movemos visceralmente.

En este contexto de polarización el declive se acentúa cada día más. Ante esto no conviene adormecernos y pensar que ya pasará o que otros lo arreglarán.

Somos responsables de lo que suceda, no podemos mirar a otro lado. Esa pasividad sólo contribuirá a dar paso a personas y/o corrientes de ideas que se adueñarán de la situación y la conducirán a su conveniencia. Algo podríamos hacer y, sin duda, ¡!tenemos que hacer!!

La Historia es una fuente inagotable de lecciones. Ahora más que nunca conviene que miremos y aprendamos del pasado, de lo que las generaciones anteriores ya sufrieron y vivieron.

Esto nos hará ser conscientes de nuestro protagonismo y responsabilidad, así como la necesidad de participar en el cambio para definir y construir el nuevo ciclo que viviremos en común.

Está claro que la Humanidad ha hecho grandes cambios y que somos capaces de superar situaciones completamente adversas. …Ahora la Historia nos pone a prueba y es nuestro momento para demostrarlo.

¿Cómo definimos nuestros objetivos?

pixabay
Imagen de Pixabay

Seguimos avanzando en la sexta temporada de enComunicación y en la sección de Coaching para ti hemos hablado de cómo definir los objetivos de manera muy concreta desde la perspectiva de coaching.

Lo primero que tenemos que distinguir es qué queremos conseguir a medio o largo plazo. Se trata del objetivo final.

Por otro lado, tendremos que considerar qué objetivos a corto plazo o escalones subiremos para llegar a la meta.

El compromiso con este tipo de objetivos es mucho más fácil puesto que son situaciones más próximas a nuestro control y responsabilidad.

Esto no siempre sucede con el objetivo final. A veces no depende sólo de nosotros mismos, por más que nos esforcemos, sino de otras personas y/o circunstancias que pueden influir en los resultados.

¿Cómo lo vamos a hacer?

Lo primero se trata de saber el objetivo que la persona desea lograr y preguntaremos “¿Qué quieres conseguir en esta sesión?” para enfocar desde el primer momento el objetivo a corto plazo.

Es normal escuchar respuestas como: “encontrar pautas para hablar en público”, “organizar el plan de trabajo”, “sentir tranquilidad”…

Parecería sencillo, pero en muchas ocasiones no es fácil definir los objetivos con claridad, de forma concreta y en plazos de cumplimiento. Será necesario acudir a la referencia del célebre acrónimo SMART para concretar los objetivos de manera específica, medible, alcanzable, realista y oportuna.

Para hacernos una idea concreta de este proceso comparto un ejemplo extraído del libro “Coaching” de John Whitmore.

Joe, un director de cuentas en una agencia de publicidad, tiene problemas  para adelgazar. Empezó a hacer ejercicio, pero se aburrió y buscó excusas. Poco tiempo después, tuvo lugar esta conversación de coaching:

Mike: Muy bien, Joe, ¿qué esperas de esta media hora?

Joe: Haberme fijado un plan para ponerme en forma

Mike: Vamos a pensar a largo plazo. ¿Por qué quieres ponerte en forma?

Joe: Me siento mal conmigo mismo y el trabajo se está resintiendo

Mike: De acuerdo, ¿qué cambio quieres lograr y en cuánto tiempo?

Joe: Me gustaría perder unos 7 kilos y en unos meses ser capaz no sólo de subir las escaleras y correr hacia el tren sin ahogarme, sino de disfrutar de salir a correr.

Mike: ¿Qué peso quieres alcanzar y para cuándo?

Joe: Quiero pesar 95 kilos a finales del verano. Eso supone adelgazar unos 7 kilos.

Mike: Podrías lograrlo dejando de comer, pero no estarías más en forma ¿Cómo mediremos la forma física?

Joe: Correré 32 kilómetros a la semana desde comienzos de septiembre

Mike: ¿A alguna velocidad concreta?

Joe: No, me basta con ser capaz de hacerlo. Sabré que lo estoy haciendo bien

Mike: Me da igual la velocidad que te marques, pero has de fijarte una.

Joe: De acuerdo, 6 minutos por kilómetro.

En este caso presentado por Whitmore, vemos cómo se ha delimitado un objetivo para la sesión –fijar un plan para ponerse en forma-, un objetivo a largo plazo –adelgazar 7 kilos– y un objetivo intermedio – correr 32 kilómetros a la semana a un promedio de 6 minutos por kilómetro-. Se trata de objetivos específicos, medibles, realistas y alcanzables, con plena responsabilidad sobre sus metas.

Esta es una situación muy concreta, por supuesto. En ocasiones, las situaciones están menos definidas y confusas porque se relacionan con el significado y el propósito de la vida.

En estos casos, tendremos que ir dando pasos con preguntas como:

“¿Cómo quieres que sea tu situación laboral en un año?”

“¿Cómo definirías de forma detallada esa situación que quieres conseguir en el trabajo?”

¡¿Qué es lo que te mueve a trabajar?”

“Si tu trabajo actual está muy lejos de lo que quisieras, ¿qué podrías hacer para cambiar la situación?”

Así habremos especificado nuestros objetivos de forma más clara y concreta para continuar con las siguientes fases del proceso de coaching.

 

¿Cómo quieres que sea tu vida?

Imagen de Alice Achterhof
Imagen de Alice Achterhof

En la cita habitual de la sección de Coaching para ti  del programa enComunicación hemos continuado el trabajo iniciado con el autodiagnóstico de nuestra rueda de la vida.

Quizá algunas personas que han hecho ya  este ejercicio habrán valorado su vida de forma positiva y equilibrada, en líneas generales.  Les doy la enhorabuena y les impulso a seguir en con esa actitud vital.

Puede que otras hayan detectado situaciones que pudieran haber pasado inadvertidas hasta el momento, pero que pueden reconducir fácilmente.

Es posible también que algunas personas hayan detectado áreas no cubiertas en su vida u otras que están tan llenas o tan vacías que “contaminan” algunos aspectos del resto de su vida.

Se trata, por ejemplo, de casos donde el trabajo es tan absorbente que afecta la salud, la vida en pareja, la familia, las amistades, el ocio… Otros donde la dedicación a la familia ocupa tanto tiempo que no se puede hacer nada para el desarrollo personal y el ocio… Otros casos donde la salud no es buena y no se puede disfrutar de todo lo demás…

Este tipo de situaciones son precisamente las que se pueden trabajar en los procesos de coaching, a excepción de aquellas circunstancias que escapen de lo que con esta técnica pueda alcanzarse.  Es importante recordar que el coaching no es una terapia.

¡!Y nos ponemos manos a la obra!!

Por ejemplo, en el aspecto “trabajo”, tema que a muchas personas les interesará y a las que  pregunto:

¿Qué situación estás viviendo en tu lugar de trabajo?

¿Qué hechos han ocurrido o están ocurriendo para estar insatisfecho/a?

Los “hechos” son situaciones observables y objetivas para todo el mundo, no se trata de opiniones.  Ej: la jornada empieza a las 9 de la mañana y termina a las 8 de la tarde; o hay cuatro reuniones al día; o, varias personas están haciendo el mismo trabajo…

¿Qué opinión tienes de lo que está sucediendo?

Analizamos ahora tus pensamientos… ¿Qué te dices cuando ves o sabes de estos hechos? ¿qué diálogo interior tienes en tu cabeza?

¿Qué sientes?

Pregunto por las emociones que generan esos pensamientos y ese diálogo interior ¿cómo es el malestar que sientes? ¿de qué manera lo describirías?

¿Qué quieres cambiar? ¿Cómo sería el trabajo ideal para tí en esa organización o en otra?

Se busca reflexionar sobre aquello que te gustaría que fuera, tus deseos de una realidad mejor. En este punto hablamos de sólo deseos. No son objetivos, éstos vendrán más adelante.

¿Qué está en tu mano cambiar, qué depende de tí? ¿Qué depende de los demás?

En definitiva se trata de adoptar un papel activo en tu vida, no estar a expensas de los demás, no ser “víctima” de los demás, sino protagonista de tu vida.

Adquirir conciencia de lo que está en tu mano hacer y de aquello sobre lo que no puedes hacer porque está en manos de otros. Aceptar esa realidad.

Desde esa aceptación, ahora sí, podrás definir tu objetivo y el diseño de esa vida mejor que quieres y… dibujarás otra Rueda de la Vida, la que tú quieres que sea con la puntuación nueva y satisfactoria que le darás para sentirte una persona feliz y equilibrada!!!

 

La rueda de la vida

rueda1

 

En la sección de Coaching para ti del programa enComunicación hablamos sobre cómo hacer un autodiagnóstico de la vida de cada uno a través de un ejercicio gráfico –la rueda de la vida– muy utilizado en coaching.

Se trata de reflexionar sobre lo qué es la vida actual de la persona, de cuántas facetas se compone y qué grado de satisfacción tiene sobre cada una de esas áreas.

¿Cómo lo vamos a hacer?

Primero tenemos que destinar un tiempo y un espacio para nosotros con tranquilidad, donde nada ni nadie nos interrumpa. Si nos sentimos cómodos, podemos escuchar también algo de música suave y relajante. Se trata de estar con la máxima concentración en el ejercicio.

Tendremos folios en blanco, lápices, bolígrafos, pinturas de colores,…

Y dibujaremos una amplia circunferencia, como si fuera la rueda de una bicicleta.

Habrá que dividirla en doce sectores simétricos, como aparece en la imagen superior de este post. Puede dividirse en menos áreas, pero se trata de saber cómo está de llena o menos llena nuestra vida en algunos aspectos.

Cada sector representará una faceta de nuestra vida, cuyo orden y colocación en la circunferencia lo decidirá cada persona:

  • Salud
  • Hogar
  • Dinero
  • Pareja / amor
  • Familia
  • Amistades
  • Desarrollo profesional
  • Ocio
  • Crecimiento personal
  • Automotivación
  • Iniciativa
  • Análisis y solución de problemas

Dentro de la circunferencia dibujaremos nueve círculos concéntricos a los que daremos números justo en el corte de los radios (líneas de división) siendo  1 el centro de la circunferencia y  10 el borde final de la misma.

Y ahora se trata de evaluar – de 1 a 10- cómo es nuestra vida respecto a los sectores en que hemos dividido nuestra rueda: Salud, Hogar, Dinero… una a una todas las áreas.

Y esa valoración la marcaremos con puntos donde se cruce el radio (la línea de cada sector) con el círculo interior, el de la numeración.

Para finalizar el ejercicio trazamos una línea que una punto a punto  (el de cada sector) en nuestra rueda. (ver imagen de la izquierda)

También podemos pintar de colores distintos cada sector hasta la puntuación que hemos puesto (ver imagen  de la derecha)

rueda4

Ahí obtendremos una figura asimétrica, con picos y valles más o menos pronunciados en algunos aspectos.

Viendo esta figura y sabiendo qué puntuación tiene cada sector de nuestra vida,  podremos reflexionar sobre:

  • ¿de cuántas facetas se compone mi vida?
  • ¿en qué aspecto hay déficit?
  • ¿de qué me siento satisfecho?
  • ¿qué aspecto debería cambiar porque no me encuentro bien?
  • ¿tengo una vida equilibrada?

A raíz de este resultado y lo que consideremos a partir de estas reflexiones, será momento de iniciar otra fase en nuestro proceso de coaching que… describiré más adelante.

¿Te animas a dibujar tu rueda de la vida?

 

Coaching para ti en la 6ª temporada del programa enComunicación

Imagen de Lizzie Guilbert
Imagen de Lizzie Guilbert

Ya ha comenzado una nueva temporada para el programa enComunicación que se emite en EsRadio Valencia FM todos los jueves de 19.00 a 20.00 horas.

En este inicio también presentamos lo que serán algunos de los contenidos de la sección Coaching para ti

Hablaremos de situaciones del proceso de coaching, cómo se realiza, qué fases se siguen,…

 

  • El éxito, ¿qué es para cada persona y organización? ¿en qué medida cada uno definiría el éxito en lo que quiere conseguir?
  • Punto de inicio, ¿dónde estamos? ¿en qué momento y situación concreta? ¿Cómo podemos hacer un diagnóstico de nuestro presente?
  • Resultados, ¿qué queremos? ¿cómo lo concretamos específicamente? ¿cómo podremos saber si hemos conseguido lo que nos proponemos?
  • Hoja de ruta: ¿cuál va a ser nuestro recorrido hacia el objetivo? ¿cómo planificamos cada etapa? ¿qué habrá que tener en cuenta?
  • El camino…!!empieza lo bueno!!
  • Las dificultades: estarán presentes sí o sí. Algunas podremos tenerlas en cuenta, otras vendrán solas…¿qué hacer? ¿qué “monstruos” aparecerán en el “camino del héroe”?
  • Las habilidades: están en nuestro equipaje de viaje y algunas las iremos consiguiendo en el propio camino. ¿Qué ayudas tendremos? ¿Qué aparecerá o qué buscaremos para seguir adelante y conseguir nuestros objetivos?

 Habrá preguntas para la reflexión y noticias de actualidad en el ámbito coaching.

¡!De todo esto y mucho más hablaremos en esta 6ª temporada de enComunicación!!

 

Si yo cambio…, mi mundo cambia

Imagen de Wil Stewart
Imagen de Wil Stewart

Leo las noticias y algunos acontecimientos globales como la amenaza de los populismos, las crecientes desigualdades sociales y la generalización de la corrupción a distintos niveles, entre muchos otros aspectos negativos, que parecen teñir la realidad del día a día.

¿Será que estamos en un mundo insensible, que no tiene lugar para el buen hacer, para los valores éticos y morales?

En este contexto de crispación global ¿es posible que cada uno de nosotros pueda desarrollarse personal y profesionalmente de forma satisfactoria? ¿es posible alcanzar nuestros objetivos y vivir con felicidad ?

Yo creo que sí.

De esto precisamente hablamos en la sección habitual de Coaching para ti dentro del programa enComunicación.

Aunque no tenemos capacidad de influir en las decisiones mundiales, en nuestra realidad más cercana, en las acciones cotidianas tenemos herramientas para cambiar.

Y nada mejor que empezar por uno mismo, ¿verdad?. Este es el objetivo del coaching.

En este sentido quiero destacar lo que decía Tolstoi sobre que todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo. Curioso, pero cierto por los hechos que tenemos a nuestro alrededor.

Y en este escenario ¿cómo podemos cambiar y trabajar?

En primer lugar, actuando con responsabilidad y compromiso personal.

También es importante recuperar los valores, asumirlos como propios y aplicarlos en nuestras acciones del día a día.

Personalmente, tomo como guía la frase  “Si yo cambio, mi mundo cambia”, me centro en lo que está más a mi alcance.

Imagen de Mario Trunz
Imagen de Mario Trunz

Soy consciente de que puedo cambiar e influir en lo que tengo a mi lado más cercano y acepto también que no puedo cambiar a los demás ni las situaciones que tengo que vivir.

Sé que tengo el poder y la responsabilidad de cambiarme sólo a mí misma y tal vez algunas de mis propias circunstancias

Si bien parece un horizonte limitado, sin duda estaré diseñando un espacio de convivencia pleno de armonía basado en valores que me harán sentir bien. Permitirá que quienes me rodean, disfruten de los aspectos positivos que puedo ofrecerles.

Con toda seguridad es lo que puedo hacer…más allá de mí ¿quién sabe?

El  cambio es la constante.

 

Responsabilidad y compromiso ¿ser víctima o ser protagonista?

manomundo
Imagen de CocoParisienne

La palabra “responsabilidad” viene del latín “respondere” que supone obligarse, comprometerse con algo o alguien. También responder ante un hecho por sus consecuencias y tomar decisiones son aspectos inherentes a la responsabilidad.

De este tema hablamos en la sección Coaching para ti  en el programa enComunicación de EsRadio Valencia.

Lo que está aconteciendo en algunas personas, empresas, organizaciones, en España y en el mundo en general me hace pensar. Observo algunas tendencias en que es normal echar la culpa a los demás para no asumir los errores propios. Esta actitud supone dejar la responsabilidad fuera de nosotros mismos.

Algunos ejemplos de esto los tenemos en la información publicada estos últimos días sobre las consecuencias del referéndum Brexit.

Una noticia del diario El País decía que “Los jóvenes británicos se indignan ahora. Acusan a los mayores de haber traicionado su futuro. Su franja de edad apoyó masivamente seguir en la UE, pero la mayoría no acudió a votar.

La participación fue más alta en las zonas con media de edad más elevada y algunas encuestas señalan que más de la mitad de censados entre 18 y 24 años se abstuvieron, un porcentaje que la cadena Sky elevaba hasta el 64%, mientras los mayores de 45 años votaron masivamente”.

Otro titular del mismo diario utilizaba expresamente la palabra culpa “Cameron culpabiliza a Europa de la derrota en el referéndum británico

Esto supone que la persona, la sociedad, las organizaciones, sean del tipo que sean, son “inocentes” y la culpa siempre está en el exterior, en el otro. De esta manera, la conciencia se justifica y tranquiliza por no hacer. Se asume la posición de “víctima” del destino, las circunstancias.

Ahora bien, desde la perspectiva de coaching, el cambio está en asumir que somos parte del problema o tenemos parte de responsabilidad en lo que sucede. Por tanto, también podemos ser la solución.

¿Cómo?

Asumiendo el poder sobre lo que está en nuestra mano hacer. Así, pasamos de ser “víctima” a ser “protagonista”.

Tomamos conciencia de nuestra responsabilidad sobre las decisiones y las acciones que realizamos. A partir de ahí, elegimos cómo llevar a cabo el objetivo propuesto sintiéndonos responsables de conseguirlo.

Eso es lo valioso, lo esencial del proceso de coaching porque es la persona quien toma la  decisión por su propia voluntad y no es el/la coach quien resuelve el problema.

La responsabilidad supone tomar decisiones sobre opciones que se abren en el camino de la persona, la sociedad, las organizaciones. Se es libre para elegir qué actitud tomar ante las circunstancias que se presentan.

A partir de ahí, la palabra clave junto con responsabilidad es compromiso.

Y para finalizar este post quiero compartir un breve relato chino

La campanilla

 

En el siglo X, el eminente monje Fa-Yan dirigía un templo budista donde vivía el honesto monje  Tai-Quin, que era despreciado por ser un poco descuidado.

Una vez, después de las oraciones diarias, Fa-Yan preguntó a sus hermanos de monasterio:
– Si un tigre aparece con una campanilla atada al cuello, ¿quién podrá desatarla?

Todos se quedaron perplejos. Desatar la campanilla del cuello del tigre sería una temeridad. El tigre es un animal muy temido. Es imposible que una persona pueda acercarse a su cuello para quitarle un cascabel.

Aunque pensaban y pensaban, nadie se atrevía a dar una respuesta válida.

En ese momento entró Tai-Quin, y el eminente religioso repitió la pregunta. El monje respondió:
– La campanilla debe ser desatada por quien la hubiera atado.

Esta frase se convirtió en un proverbio para el pueblo. Por eso en China la gente dice:
– “La campanilla debe ser desatada por quien la ató

 

Los valores en nuestra hoja de ruta

Fotografía de Roakley1
Fotografía de Roakley1

De los valores hemos hablado en la sección quincenal de Coaching para ti, en el programa enComunicación que se emite los jueves en EsRadio Valencia FM.

Los valores son conceptos que escucho comentar cada vez con mayor frecuencia. Quizá porque sentimos que se están perdiendo, o porque existen diferentes criterios  sociales sobre su significado, o porque asistimos a un cambio de época que podría suponer también un cambio de valores o una diferente valoración de los mismos…

Pero, más allá de esta percepción ¿cómo podríamos definir los valores?

Entre los numerosos significados que el diccionario de la RAE recoge de la palabra “valor” (), me parece interesante destacar: “alcance de la significación o importancia de una cosa, acción, palabra o frase.”

Los valores nos acompañan en la vida y le dan forma desde la potencialidad que tenemos de ser cada día mejores y desde el libre albedrío, es decir, la responsabilidad de nuestros actos.

Por otra parte, los valores influyen en nosotros mucho más de lo que creemos.  De hecho, a veces se observan conflictos  que pueden ser  causados por:

  • diferencias de interpretación sobre lo que supone un mismo valor para dos o más personas,
  • cambio de prioridades de unos valores sobre otros o
  • la ruptura de algún valor, es decir, su incumplimiento. Y eso nos hace sentir culpables.

Los valores son un marco conceptual sobre aspectos que identificamos como positivos o necesarios en nuestra vida:  honestidad, confianza, libertad, amistad, etc….. En coaching lo importante en el análisis de los valores es la “interpretación”, las ideas y  significados que cada persona otorga a esos enunciados generales, según sus experiencias vividas, lo que le hayan enseñado sus padres, la cultura y la sociedad donde vive.

Donde más se pueden “observar” los valores es en el comportamiento cotidiano de las personas y las organizaciones. Ambas son confiables y responsables si viven y trabajan en coherencia con los valores en los que creen y comunican.

Otro enfoque de los valores es que sirven también para vivir en sociedad de manera armoniosa y para establecer reglas de comportamiento.

De ahí que durante la infancia sea fundamental desarrollar buenas actitudes de relaciones sociales para crecer en responsabilidad y cooperación, entre otros valores importantes.

Así vemos que aceptamos los valores desde nuestro convencimiento interior,  pero cumplimos las normas como una obligación, una pauta externa de convivencia.

Por eso es tan relevante el ejemplo que observamos en los líderes, -sean del contexto que sean-, familiar, jerárquico, político, deportivo, etc. porque inspiran valores a seguir en los demás. Y estos valores se interiorizan a través de actitudes y acciones.

El concepto de liderazgo es muy frecuente tratarlo desde la perspectiva exterior y hacia los demás. En coaching precisamente se trabaja para que la persona sea líder de su propia vida, encuentre los valores y principios que guíen su “hoja de ruta” y actúe en consecuencia con ellos.